jueves, 19 de julio de 2012

Cavitación. ¿Sí o no?


La verdades de la Cavitacion

En los últimos tiempos, la estética se ha convertido en una prioridad para muchas personas. Nuevas técnicas y tratamientos han proliferado convirtiendo a todo lo que tiene que ver con los cuidados de belleza en una verdaderamina de oro. Especialmente utilizadas son aquéllas que no requieren cirugía, pues el paso por un quirófanosiempre es peligroso y, como es lógico, retrae a mucha gente.
Incluso se han comenzado a utilizar muchas terapias cuyo origen se halla en la Medicina. Entre ellas se encuentra la cavitación, que consiste en la eliminación de las grasas acumuladas en ciertas partes del cuerpo mediantediversas técnicas. Por tanto, lo primero que debemos diferenciar es la cavitación médica de la estética. La primera, también conocida como ILCUS médico, consiste en infiltrar en dichas zonas una solución salina mezclada con un anestésico local para después extraer el tejido adiposo con una cánula o jeringuilla especialy debe realizarse en un quirófano equipado con todas las medidas de seguridad.
A diferencia de ella, la cavitación estética se realiza mediante aparatos que generan ultrasonidos a baja frecuencia (a veces, también se hace con láser) y, aunque los resultados son mejores con la primera, con ésta también son bastante buenos. No obstante, el hecho de que no sea una técnica invasiva puede hacernos pensarque la cavitación estética no presenta ningún riesgo y ello es falso. Tiene serios peligros, sobre todo cuando no es aplicada por un profesional cualificadon y maquinas sin las devidas certificaciones CE yvSanitarias. Por ello, quién desee someterse a este tratamiento, debe asegurarse muy bien de que se halla en manos de personal con conocimientos suficientes y con los medios adecuados para hacerlo.

Para empezar, antes de poner en marcha un tratamiento de cavitación, debe hacerse al paciente un estudio completo sobre su estado de salud. Entre las principales contraindicaciones que presenta esta terapia se encuentran la insuficiencia hepática, el embarazo, la lactancia o el colesterol alto. Además, está rigurosamente prohibida en personas que lleven un marcapasos o cualquier otro dispositivo electrónico.
Además, es fundamental extremar la precaución cuando se aplica en zonas donde existen órganos vitales. Así ocurre con el cuello, pues pueden provocarse daños en el tiroides, o con la zona ovárica, pues éstos también pueden sufrir daños. Además, parte de los adipocitos son eliminados por vía urinaria, por lo cual se recomiendabeber mucha agua tanto el día de la terapia como los posteriores. Como vemos, la cavitación presenta riesgos por lo que es imprescindible asegurarse bien antes de someterse a ella.
Fuente: La Verdad.

miércoles, 18 de julio de 2012

Reconstrucción de seno tras cáncer de mama


La reconstrucción de la mama tras un cáncer es uno de los procedimientos quirúrgicos actuales dentro de la cirugía plástica más seguros y gratificantes para la paciente. El desarrollo de nuevas técnicas posibilita al cirujano plástico crear una mama muy similar en forma, textura y características a la no operada. Además, en la mayoría de los casos es posible hacer la reconstrucción a la vez que se extirpa la mama, evitando a la paciente la experiencia de verse mastectomizada.
La reconstrucción mamaria tiene como fin:
  • Recrear una mama de aspecto natural, incluyendo la areola y el pezón.
  • Eliminar la necesidad de llevar prótesis externas de relleno posibilitando llevar prendas de vestir que no serían posibles sin reconstrucción (bañadores, escotes, etc.).
  • Rellenar el hueco y la deformidad que puede quedar en el tórax.
  • Restaurar la imagen corporal y mejorar la calidad de vida de la paciente. Una reconstrucción mamaria es definitiva y te permitirá hacer una vida absolutamente normal.
    Para la inmensa mayoría de las mujeres con cáncer de mama, la reconstrucción de la misma mejora la imagen, lo cual facilita una mayor estabilidad emocional, permite enfrentarse de una forma más positiva a la enfermedad y llevar una vida social y sexual más activa.
La mayoría de las mujeres con cáncer de mama pueden, desde el punto de vista médico, considerarse candidatas para reconstruirse la mama y una gran parte podría hacerlo de manera simultánea a la extirpación de la mama.
Cualquier mujer diagnosticada de cáncer de mama y que vaya a ser sometida a una cirugía para extirpar parcial o totalmente la mama, tiene derecho a ser informada sobre la posibilidad de reconstrucción mamaria y valorar, junto a su médico, la técnica más adecuada su caso en particular: tipo de mastectomía, reconstrucción inmediata o diferida, reconstrucción con tejidos propios o con implantes, etc.
La reconstrucción mamaria inmediata no interfiere ni retrasa la administración del tratamiento del cáncer de mama (quimioterapia o radioterapia). Está indicada en todos los casos que desee la mujer, siempre que exista un equipo multidisciplinario con un cirujano plástico.
No existen contraindicaciones absolutas para reconstruir una mama tras la cirugía por cáncer de mama. Las contraindicaciones relativas incluyen mujeres con mal estado de salud, en las que la reconstrucción pueda alargar el tiempo de cirugía. Así mismo, las mujeres fumadoras deben tener en cuenta, que el tabaco puede ocasionar problemas de cicatrización y prolongar el periodo de recuperación.
La reconstrucción mamaria puede realizarse al mismo tiempo que se extirpa la mama como parte del tratamiento del cáncer de mama (reconstrucción inmediata), o en una intervención quirúrgica distinta (reconstrucción diferida).

Reconstrucción mamaria inmediata
La reconstrucción inmediata es aquella que se realiza durante la misma intervención en la que se extirpa la mama. Esta técnica permite al cirujano que extirpa la mama conservar prácticamente toda la piel de la mama (excepto la areola y el pezón), permitiendo obtener una mama reconstruida con un resultado estético muy superior a la reconstrucción diferida. Puede realizarse empleando tejidos autólogos (tejidos de la propia paciente) o empleando implantes.
La reconstrucción inmediata permite, además, una recuperación psicológica más rápida para la paciente, pues no llega a verse mastectomizada, además de acortar el número de intervenciones quirúrgicas necesarias para completar el tratamiento.
La reconstrucción mamaria inmediata no interfiere ni retrasa la administración del tratamiento del cáncer de mama (quimioterapia o radioterapia).
Reconstrucción diferida
La reconstrucción diferida es la que lleva a cabo un tiempo después de haberse realizado la mastectomía. Los resultados estéticos de esta técnica de reconstrucción suelen ser inferiores a la reconstrucción mamaria inmediata.
Este tipo de reconstrucción se emplea en mujeres que por diversos motivos no pudieron ser reconstruidas de manera inmediata (por ejemplo, aquellas que inicialmente no desearon reconstruirse la mama, pacientes intervenidas hace muchos años, etc.). Este tipo de reconstrucción puede realizarse empleando tejidos autólogos (de la propia paciente) o mediante implantes.
Técnicas de reconstrucción mamaria autólogas
Se denominan técnicas autólogas de reconstrucción de la mama aquellas en las que se emplean tejidos de la propia paciente, en lugar de implantes o prótesis. Estos tejidos pueden ser transferidos desde la parte baja del abdomen, desde la espalda o desde los glúteos.
La reconstrucción autóloga, aunque es técnicamente más compleja, ofrece unos resultados estéticos y una durabilidad muy superiores a la reconstrucción con implantes y permite hacer reconstrucciones en un solo tiempo quirúrgico. Además, la zona reconstruida tolera mejor la radioterapia.
Reconstrucción con tejidos abdominales
Esta técnica permite la reconstrucción de la mama mediante la piel y la grasa de la parte baja del abdomen (la zona situada entre el ombligo y el pubis). Estos tejidos pueden transferirse empleando el músculo recto abdominal mediante un túnel entre el abdomen y la mama (colgajo TRAM pediculado), o mediante técnicas microquirúrgicas (colgajo TRAM libre, colgajo DIEP), facilitando la reconstrucción de mamas voluminosas y con una caída natural (ptosis mamaria).
La piel abdominal se cierra dejando una cicatriz horizontal por encima del pubis, aportando el beneficio añadido de mejorar el contorno del abdomen.
La intervención dura entre 4 y 6 horas, en función de si se emplean técnicas convencionales o microcirugía para transferir los tejidos, bajo anestesia general. El ingreso en el hospital es de 5 días aproximadamente. Es preciso llevar una faja abdominal (como la que se llevan tras los embarazos) durante 4 semanas después de la cirugía.
Está indicada en todas las mujeres que gocen de buen estado de salud y dispongan de piel abdominal suficiente.
No son buenas candidatas las pacientes muy delgadas o muy obesas (por el riesgo de complicaciones en la pared abdominal), en mujeres fumadoras (por el riesgo de necrosis de la piel del abdomen) o cuando existen cicatrices en el abdomen, aunque la cicatriz de cesárea no contraindica el empleo de esta técnica.
Reconstrucción con tejidos de la espalda (dorsal ancho)
Con esta técnica se reconstruye la mama empleando piel y grasa de la espalda, que es transportada hacia la mama movilizando el músculo dorsal ancho. La zona de la espalda se cierra dejando una cicatriz horizontal que puede ser disimulada con el elástico del sujetador o bañador.
El volumen que aporta la piel, grasa y músculo de la espalda no suele ser suficiente para obtener una mama del mismo tamaño que la contralateral, por lo que casi siempre es necesario añadir una pequeña prótesis.

La duración aproximada de esta intervención es de 3 horas, bajo anestesia general, y requiere una estancia hospitalaria de dos a cuatro días.
Se utiliza en aquellas mujeres en las que no se puede emplear tejidos del abdomen como pacientes delgadas en las que no existe tejido abdominal o con cicatrices abdominales y en obesas o fumadoras.
Reconstrucción con tejido de los glúteos o del muslo
Cuando no es posible emplear los tejidos del abdomen o de la espalda, se puede reconstruir la mama con piel y grasa procedente de las nalgas o de la cara interna de los muslos. Estos tejidos deben transferirse empleando microcirugía. La cicatriz resultante se sitúa en la parte inferior o superior de las nalgas o en la cara interna del muslo.
La duración aproximada de esta intervención es de 5 a 7 horas, bajo anestesia general y requiere un ingreso de 5 días aproximadamente.
Esta técnica sólo se emplea cuando no es posible emplear otra técnica autóloga.
Reconstrucción mediante microcirugía
La microcirugía permite al cirujano plástico suturar arterias y venas de alrededor de un milímetro de diámetro, mediante el empleo de un microscopio o unas gafas de aumento.
Está técnica permite transferir tejidos desde una zona distante del cuerpo (por ejemplo, la piel abdominal o la piel de las nalgas) hasta la mama que debe ser reconstruida y reducir el daño de otras estructuras distintas a la piel y la grasa, como por ejemplo el músculo.
Por lo general, las técnicas microquirúrgicas proporcionan unos resultados superiores a las técnicas convencionales, aunque son intervenciones más largas (entre 5 y 8 horas), que exigen un entrenamiento quirúrgico específico, por lo que no todos los cirujanos plásticos las emplean.
Técnicas de reconstrucción con implantes
Estas técnicas utilizan distintos tipos de implantes (expansores, prótesis o prótesis-expansores) para reconstruir la mama. Son técnicas menos complejas y más rápidas de realizar que las autólogas y por eso su uso está más extendido. En general, ofrecen resultados estéticos más pobres y casi siempre exigen realizar cirugía en la mama contralateral para obtener una mejor simetría entre ambas mamas. En general, las técnicas con implantes no se recomiendan a pacientes jovenes o a pacientes que deseen un resultado natural. Suelen asociarse a más complicaciones a medio y largo plazo y toleran mal los tejidos radiados.
Reconstrucción mediante expansores
Consiste en la introducción de un implante vacío en el lecho de la mastectomía (donde estaba la mama). Este implante (expansor) se rellena de líquido periódicamente en la consulta, mediante una inyección de suero salino a través de la piel, hasta que esta se ha expandido y es posible colocar una prótesis mamaria definitiva.
Este tipo de reconstrucción debe realizarse en dos intervenciones, la primera para colocar el expansor y la segunda para recambiarlo por una prótesis definitiva. Entre la primera y la segunda cirugía deben pasar, al menos, tres meses. Determinados expansores están diseñados de tal manera que permiten ser mantenidos como implantes definitivos, por lo que sólo sería necesaria una única intervención.
La colocación del implante se realiza en una hora, bajo anestesia general, con un estancia hospitalaria entre uno y dos días.
Reconstrucción mediante prótesis
Cuando existe piel suficiente en la mama a reconstruir, se puede emplear directamente una prótesis, sin necesidad de colocar antes un expansor. Ésta se coloca por debajo del músculo pectoral, para evitar que la prótesis quede cerca de la piel y pueda moverse. Esta técnica no debe emplearse si la paciente ha recibido o va a recibir radioterapia.
Las prótesis mamarias empleadas en la actualidad están formadas por una cubierta de silicona y pueden estar rellenas de gel de silicona o de suero fisiológico.
La silicona médica empleada en las prótesis, no ha demostrado ninguna relación con la aparición el cáncer de mama u otros tumores ni con enfermedades autoinmunes y reumatológicas. Su utilización está aprobada en prácticamente todos los países europeos.
La silicona contenida dentro de las prótesis se encuentra en forma de gel (no en forma líquida), de modo que ante una rotura su contenido no se dispersará hacia el resto del organismo. El empleo de silicona líquida inyectable está prohibido en España y su uso puede acarrear problemas graves para la salud. Tampoco deben inyectarse otros materiales sintéticos ni grasa en la mama, dado que pueden dificultar la exploración clínica y radiológica de la mama.
Las prótesis rellenas de suero se emplean fundamentalmente en Estados Unidos. Proporcionan una consistencia a la mama inferior a las prótesis rellenas de gel de silicona y con el tiempo pueden perder volumen. Sin embargo, ante una rotura, el contenido es reabsorbido por el organismo, a diferencia de las prótesis de silicona.
El empleo de prótesis de aceite de soja no está permitido en ningún país. El empleo de otros rellenos, como el hidrogel, está sujeto a cierta controversia, y no existen estudios a largo plazo que avalen su empleo generalizado.
La forma de las prótesis puede ser redonda o anatómica. La elección de la forma de la prótesis dependerá de las preferencias del cirujano y de la constitución física de la paciente.
La cubierta de la prótesis puede ser rugosa (texturada) o lisa. Estas últimas están en desuso, debido a que su empleo se asocia a un mayor porcentaje de contractura capsular alrededor del implante.
Complicaciones de los implantes
El problema más común relacionado con los implantes, es la contractura capsular, consistente en la formación por el organismo de una cápsula cicatrizal interna alrededor del implante que puede hacer que la mama reconstruida tenga una consistencia más dura de lo normal; esto no es más que una respuesta fisiológica exagerada del organismo a un cuerpo que no reconoce como propio.
Las prótesis no precisan ser recambiadas con una periodicidad fija. Sólo deberán ser sustituidas si se detecta una rotura, si existe una infección del implante o si se produce una contractura capsular severa alrededor de la prótesis.
Técnicas para reconstruir la areola y el pezón
La areola y el pezón se reconstruyen, por lo general, en una cirugía posterior al de la reconstrucción mamaria con anestesia local. Suele durar unos 45 minutos y no precisa ingreso hospitalario.
La areola puede reconstruirse mediante un tatuaje o empleando un injerto de piel procedente de la ingle (esta piel se oscurece más que la de otras zonas corporales y la cicatriz resultante es fácil de disimular). Para reconstruir el pezón se emplea la piel de la mama reconstruida.
La reconstrucción mamaria y el tratamiento del cáncer de mama
La reconstrucción mamaria es un procedimiento quirúrgico seguro que no modifica la evolución ni el pronóstico de la enfermedad, tampoco dificulta, retrasa ni interfiere el seguimiento que tu oncólogo hará de tu enfermedad. La reconstrucción de la mama no altera la evolución de la enfermedad, es decir, no incrementa el riesgo de recaída del cáncer de mama, ni interfiere con el tratamiento de quimioterapia o radioterapia, aunque la enfermedad recidive. Tampoco interfiere con las pruebas que puedan ser necesarias en las revisiones tras los tratamientos.
Si tu mama ha sido reconstruida mediante implantes y tu cirujano te recomienda la realización de mamografías de control periódicas, deberás hacértelas en un centro radiológico con experiencia en el uso de técnicas radiológicas para prótesis e indicar que tienes una prótesis de mama.
Reconstrucción y quimioterapia: la reconstrucción mamaria inmediata no retrasa ni interfiere la administración de quimioterapia.
Reconstrucción y radioterapia: la radioterapia es igual de eficaz en las mamas reconstruidas que en las que no lo han sido. Sin embargo, las pacientes sometidas a una reconstrucción con implantes y que vayan a ser radiadas, es posible que sufran una contractura capsular severa (cicatrización) que modifique la forma y consistencia de la mama reconstruida. En ocasiones, puede ser preciso, tras la radioterapia retirar los implantes y realizar una reconstrucción con tejidos propios (reconstrucción autóloga).
Si la mama ya ha sido tratada con radioterapia, o si se sospecha que se va a recibir radioterapia, se debe realizar una reconstrucción con tejidos propios, no con implantes.
Cirugía en la otra mama (mama contralateral)
Cuando la mama contralateral es excesivamente grande (hipertrofia de mama), excesivamente pequeña (hipoplasia de mama) o está muy caída (ptosis mamaria) puede ser necesario modificarla para obtener una mayor simetría entre ambas mamas. Estas intervenciones pueden realizarse a la vez que se reconstruye la mama o en una cirugía posterior.
Cuando la mama es muy grande se puede realizar una reducción de mama para obtener una mama más pequeña. Las cicatrices resultantes tienen forma de “T” invertida. La intervención dura unos 90 minutos y se realiza bajo anestesia general, con una estancia hospitalaria tras la cirugía de 24 horas.
Cuando la mama es muy pequeña, se puede realizar una mamoplastia de aumento, mediante la colocación de una prótesis mamaria. La intervención dura unos 45 minutos y se realiza bajo anestesia general, con una estancia tras la cirugía de 24 horas.
Cuando la mama está muy caída, se puede realizar una cirugía de elevación de la mama. Las cicatrices resultantes son similares a las de la reducción de mama. En ocasiones puede combinarse con el uso de una prótesis. La intervención dura una hora y se realiza bajo anestesia general, con una estancia tras la cirugía de 24 horas.
Ninguna de estas intervenciones aumenta la probabilidad de desarrollar un cáncer en la mama sana, ni interfiere con las revisiones médicas.
Otros tipos de procedimientos reconstructivos sobre la mama
En ocasiones, la extirpación parcial de la mama (por ej. cuadrantectomía) también puede producir secuelas estéticas. En estos casos, es posible reconstruir estos defectos parciales con los tejidos de la paciente.
¿Dónde y quién realiza la reconstrucción mamaria?
El tratamiento del cáncer de mama debe ser abordado por un equipo multidisciplinar formado por diversos especialistas coordinados entre sí (oncólogos, ginecólogos, cirujanos generales, radiólogos, anatomopatólogos, enfermeras, psicólogos y cirujanos plásticos).
La reconstrucción mamaria es realizada por los cirujanos plásticos. Éste es el especialista, que por su formación (Especialista en Cirugía Plástica, Reparadora y Estética) posee los recursos técnicos y estéticos adecuados para reconstruir una mama con un aspecto natural.
La mayoría de los hospitales públicos y algunos centros privados disponen de cirujanos plásticos con preparación adecuada para realizar tanto reconstrucciones autólogas (microquirúrgicas o no) como reconstrucciones mediante implantes.
En el momento en que una mujer es diagnosticada de cáncer de mama, ésta debe informarse sobre las posibilidades de reconstrucción. El cirujano que realiza la mastectomía, el oncólogo y el cirujano plástico deben coordinarse para desarrollar la estrategia más adecuada en cada paciente.

Dr. Alfonso Vallejo Valero

martes, 17 de julio de 2012

Encuesta de la OCU sobre cirugía y tratamientos estéticos

La OCU afirma que sólo el 26% de los españoles está satisfecho con su peso y figura.
La OCU ha realizado una encuesta a más de 5.000 europeos, de los cuales 724 eran españoles, acerca de su opinión y experiencia sobre la cirugía y los tratamientos estéticos. La información íntegra se publica en la revista OCU-Salud del mes de agosto.

La encuesta de la OCU parte del dato de que el 86% de los españoles nunca se ha sometido a operaciones o tratamientos estéticos. Sin embargo, más de la mitad de los españoles conoce a alguien de su entorno que ha recurrido a la medicina estética.

La OCU afirma que, entre los españoles encuestados, son mayoría los que se ha operado una sola vez, pero el 65% de las mujeres y el 33% de los varones operados estarían dispuestos a pasar por el quirófano de nuevo. De hecho el 36% de los que se sometieron a una operación se hicieron alguna más. También repitieron el 31% de los que se hicieron un tratamiento no quirúrgico.

Las razones por las que se recurre a la cirugía o tratamientos estéticos son varías: un 35% de las mujeres encuestadas por la OCU reconoce que lo hace por sentirse mejor, mientras que el principal motivo de los hombres es por motivos funcionales y médicos. Las operaciones también son diferentes por sexo, las mujeres se decantan por los pechos, el vientre, los muslos, la nariz y la cintura y los hombres pro la nariz y el pelo.

Los encuestados por la OCU encontraron pocos obstáculos para poder operarse, sólo el 15% fue rechazado al menos en alguna ocasión. Este porcentaje es bajo teniendo en cuenta que las operaciones de cirugía estética pueden estar contraindicadas para algunos pacientes. Pedir una segunda opinión antes de pasar por el quirófano es muy recomendable, sin embargo, sólo el 37% de los españoles lo hicieron.

El informe de la OCU advierte que pueden darse inconvenientes: el 35% de los encuestados europeos que se sometió a cirugía estética declaró haber sufrido efectos adversos y el 17% complicaciones. Los errores médicos existen también en cirugía o tratamientos estéticos (8%) A pesar de estos resultados, sólo el 10% de los encuestados que se operaron presentaron alguna queja y el 3% obtuvo una compensación.

La mayoría de los españoles encuestados que ha recibido tratamientos o se ha operado lo han costeado ellos mismos. Los encuestados están más insatisfechos con el precio de los tratamientos estéticos que con el de las operaciones. Por sexos hay diferencia respecto a los que los españoles estarían dispuestos a gastarse en una operación o tratamiento estético. Las mujeres se gastarían de media hasta 4.300 euros y los hombres cerca de 2.000 euros más.

La OCU aconseja a aquellas personas que estén pensando en someterse a una cirugía o tratamiento estético que:


- Comenten con su médico su intención de recurrir a la cirugía o tratamiento de este tipo.
 Hablen con familiares o amigos que hayan pasado por este tipo de experiencias. No se decidan únicamente basándose en una publicidad atractiva. Contacten con al menos dos profesionales para comparar lo que ofrecen y sus precios. Comprueben que el profesional y el centro cumplen con todos los requisitos sanitarios. Hablen directamente con el profesional que le vaya a tratar e intente resolver todas las dudas.

Para más información Tfno.:91 722 60 61 - ejimenez@ocu.org

jueves, 12 de julio de 2012


Aumento de Mamas o Mamoplastía de Aumento

  • Para mejorar la silueta de la mujer que piensa que sus pechos son demasiado pequeños
  • Para corregir la reducción del pecho que se produce tras algunos embarazos
  • Para corregir una diferencia de tamaño entre ambas mamas como un procedimiento reconstructivo tras cirugía de la mama
Es posible aumentar el tamaño del pecho una o varias tallas mediante la introducción de una prótesis debajo de la mama. 

Los candidatos ideales para someterse a una cirugía de mamas son aquellas personas sanas, emocionalmente estables que comprenden los resultados que se pueden obtener tras la cirugía. Muchas mujeres desean un aumento tras un embarazo o una lactancia que ha dejado vacío y caído el pecho. Aunque no existe riego de que el aumento altere futuros embarazos, sí debe saber que las mamas pueden volver a descolgarse algo tras un nuevo embarazo.

Durante la primera consulta, el cirujano plástico evaluará el tamaño y la forma de las mamas, la firmeza de la piel y su estado general de salud. Se realizará además una exploración de mamas y en algunos casos se solicitará un estudio mamográfico. Se le explicarán las distintas técnicas quirúrgicas, se discutirá el tamaño y la forma que tendrán su mamas y las opciones o la combinación de procedimientos que sean mejor para usted.
Debe exponer sus expectativas de manera sincera y franca, para que el cirujano plástico sea también franco y le muestre las alternativas disponibles para su problema, con los riesgos y limitaciones de cada una de ellas. También se le explicará cuál es el tipo de anestesia que se empleará, la necesidad o no de ingresar en la clínica donde se realice la cirugía y los costes de la intervención.  

No olvide contar si es fumadora o toma alguna medicación o vitamina, el número de embarazos previos y si piensa volver a quedarse embarazada o dar de mamar. No dude en preguntar cualquier cuestión que se plantee, especialmente aquellas relacionadas con sus expectativas sobre los resultados.

Preparándose para la cirugía 
Se le darán instrucciones acerca de cómo prepararse para la cirugía, incluyendo normas sobre toma de alimentos y líquidos, tabaco o toma o supresión de medicamentos, vitaminas y suplementos de hierro. En el aumento mamaria no es preciso transfundir sangre durante la cirugía. Asegúrese, además, de que algún familiar o acompañante pueda llevarle a casa cuando se le dé el alta y que, en caso necesario, puedan ayudarle un par de días. 

La cirugía y la anestesia 
La cirugía de mamas se realiza en un quirófano, dentro de una clínica u hospital. Suele ser preciso el ingreso, dándose el alta al día siguiente. La cirugía de aumento mamario se realiza bajo anestesia general, permaneciendo el paciente dormido durante la operación. Algunos casos muy determinados se pueden realizar bajo anestesia local más sedación. 

El aumento mamario se realiza a través de una pequeña incisión que se coloca, dependiendo de la anatomía del paciente y de las preferencias de su cirujano plástico, alrededor de la areola, en el surco bajo el pecho o en la axila. La incisión se diseña para que la cicatriz resultante sea casi invisible. A través de esta incisión se levanta el tejido mamario, se crea un bolsillo y se coloca la prótesis, directamente debajo del tejido mamario o debajo del músculo pectoral. Se colocan unos tubos de drenaje que se retirarán en unos días y un apósito o un vendaje sobre las mamas. El procedimiento dura entre 1 y 2 horas.
 

Cirugía de aumento mamario: resumen 
La prótesis que se utiliza en casi todos los casos es la de membrana de silicona rugosa rellena de gel, que ha conseguido que disminuyese drásticamente la llamada retracción capsular (el pecho se notaba duro, esférico y a veces molesto) a porcentajes inferiores al 2 %. Otras posibles complicaciones locales, como hematomas, infección, intolerancia a las suturas, etc., requerirán el tratamiento adecuado, pero tienen una incidencia extremadamente baja.
El implante mamario puede colocarse detrás de la glándula misma y por delante del músculo pectoral, o bien por detrás de dicho músculo, dependiendo de cada caso concreto. Normalmente la incisión de abordaje para implantar la prótesis está situada en el surco submamario (en algunos casos esta incisión se realiza alrededor de la areola), realizándose la operación bajo anestesia general.  
Si desea leer mas sobre el tema de Cirugía Plástica y Cosmética visitar las siguientes páginas:


Fuente:
La Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética 
http://www.secpre.org/

miércoles, 11 de julio de 2012

Liposucción quirúrgica

La liposucción quirúrgica tradicional continúa siendo el método más popular en todo el mundo para eliminar el exceso de grasa corporal localizada pero, actualmente se tiende a buscar técnicas que sean poco agresivas y que eviten al máximo posibles efectos indeseables (irregularidades en la superficie de la piel, hemorragias…). En este sentido, recientemente se ha desarrollado la liposucción con láser donde, al entrar en contacto con la grasa, el láser “derrite” dicha grasa convirtiéndola en una emulsión semilíquida que se puede succionar fácilmente. La láserlipolisis es menos agresiva que la tradicional pero sólo está indicada para algunas zonas concretas del cuerpo como la papada, cara interna de brazos, etc.

En la línea de buscar, cada vez más, métodos no invasivos para el tratamiento de la grasa corporal, se están desarrollando sistemas que eviten tener que pasar por un quirófano y someterse al bisturí y a la anestesia para remodelar nuestro cuerpo. Se trata de conseguir formas más sencillas y más asequibles para mejorar y esculpir nuestra figura. Así, un tratamiento que está de moda, por su sencillez y seguridad, para reducir gradualmente la grasa localizada (abdomen, “cartucheras”, muslos…) o incluso lipomas, es la llamada ultracavitación, con ultrasonidos a baja frecuencia. Se trata de una técnica ambulatoria (no requiere hospitalización) que, de forma indolora, mediante burbujas de ultracavitación, provoca ruptura de adipocitos y favorece la transformación de las grasas en cadenas más cortas de ácidos grasos, favoreciendo su asimilación por el metabolismo y eliminación por la orina. Además, la elevación de la temperatura en el interior de los tejidos favorece la formación de nuevo colágeno, lo que incide en un proceso de mejora de la elasticidad de la dermis. El efecto de los ultrasonidos a baja frecuencia sobre los adipocitos del tejido adiposo se puede potenciar con otros tratamientos locales que aumentan y aceleran el efecto lipolítico, como la fosfatidilcolina y o el ácido desoxicolico (Rotunda AM et al. “Randomized Double-Blind Clinical Trial of Subcutaneosly injected Deoxycholate versus a Phosphatidylcoline-Deoxycholate combination for the reduction of submental fat”, Dermatol Surg, 2009).

La celulitis ha sido tratada con frecuencia con aparatos que provocan calor en las zonas más profundas de la piel (tejido celular subcutáneo) y frío en la superficie, para no dañar la piel. Sin embargo, en la actualidad se está probando otro método de tratamiento que funciona justo al revés, es decir, produciendo frío en profundidad y calor en superficie: es la llamada criolipolisis. Esta técnica, desarrollada por dermatólogos y otros investigadores del Massachusetts General Hospital y la Universidad de Harvard, no sólo va a servir para tratar la celulitis sino también los acúmulos localizados de grasa corporal. La criolipolisis es un procedimiento no invasivo, en el cual el médico coloca un pequeño dispositivo de succión sobre la piel del paciente, el cual funciona extrayendo gradualmente el calor de la zona seleccionada, de modo que el panículo adiposo es enfriado hasta provocar lipólisis (destrucción de adipocitos o células grasas), sin dañar otros tejidos circundantes (nervios, músculos, huesos). Durante el procedimiento, el aparato mantiene la epidermis (parte más superficial de la piel) a temperatura normal, con lo cual la piel no resulta dañada. El principio en el que se basa este sistema es que las células grasas (adipocitos) son muy sensibles al frío, por lo que son destruídas y, después, los productos resultantes de su degradación son metabolizados y eliminados de forma natural, durante un proceso que dura varios meses, tras lo cual se aprecia el resultado definitivo. Así, en un estudio sobre 32 pacientes, se seleccionaron 10 pacientes para medir con ultrasonidos el panículo adiposo antes y despues del tratamiento, y se demostró una reducción de la grasa en el 100% de los casos, con una reducción media de casi un 25% en el panículo adiposo a los 4 meses de la criolipolisis.



Fuente: laverdad.es

martes, 10 de julio de 2012

10 consejos antes de someterte a una cirugía plástica


1. Es imprescindible seleccionar un cirujano plástico con título oficial de especialista. Sería, asimismo, altamente recomendable que tuviera una experiencia manifiesta en la especialidad. La página web www.secpre.org puede ayudarte a encontrarlo. Todos los miembros de la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética (SECPRE) ofrecen una excelente formación profesional.

2. Desde la primera visita, el paciente debe ser explorado, valorado e informado por el cirujano plástico que va a realizar la intervención y nunca por un agente comercial. Desconfía de las visitas informativas gratuitas y de las ofertas estrictamente comerciales.
3. La intervención debe realizarse en un centro hospitalario o clínica que disponga de todos los recursos necesarios para atender cualquier posible situación de emergencia. Además, debe realizarse en un quirófano que posea todas las medidas higiénicas y de seguridad exigidas.
4. Antes de cualquier intervención es necesario contar con pruebas preoperatorias del paciente tales como estudios electrocardiográficos, analíticos y radiológicos. De esta forma se comprueba que no existe ninguna contraindicación médica para realizar la operación y que se accede al quirófano con la máxima información requerida.
5. El paciente tendrá que firmar un documento con su consentimiento una vez que se considere bien informado y haya entendido las dudas sobre la intervención a la que va a ser sometido y los objetivos que se pretende conseguir con la misma.
6. Todo el equipo médico que trabaja con el cirujano plástico debe tener su titulación oficial correspondiente.
7. Cualquier intervención de cirugía mayor ambulatoria o cirugía con anestesia general debe contar con la presencia, en el quirófano, de un médico anestesista cualificado y titulado.
8. Algunas operaciones requieren el ingreso del paciente en la clínica u hospital y otras no. Aun así, en ambos casos es necesario el seguimiento y revisión del paciente durante el proceso postoperatorio.
9. La evolución del paciente tras la cirugía debe realizarla personal cualificado bajo la supervisión del cirujano plástico responsable o por él mismo. Tras el alta médica el paciente deberá disponer de un informe en el que se detalle la operación practicada y los consejos a seguir en el futuro.
10. Hay que tener el tiempo necesario para tomar la decisión adecuada. Si se tienen dudas, hay que resolverlas antes de la cirugía e incluso se puede pedir una segunda opinión a otro profesional. Nunca hay que precipitarse ni tomar la decisión en situaciones excepcionales.
Texto perteneciente a la  www.secpre.org

LA LIPOSUCCION



La liposucción es un tipo popular de cirugía estética, con la cual se eliminan los depósitos indeseables de grasa en exceso para mejorar la apariencia corporal y pulir los contornos corporales irregulares o deformes. Algunas veces, este procedimiento se denomina contorneado corporal.
La liposucción puede servir para moldear las áreas por debajo del mentón, el cuello, los pómulos, la parte superior de los brazos, los senos, el abdomen, los glúteos, las caderas, los muslos, las rodillas, las pantorrillas y los tobillos.
Sin embargo, éste es un procedimiento quirúrgico complicado y puede implicar una recuperación dolorosa. Debido a que la liposucción puede tener complicaciones graves u ocasionalmente mortales, se debe pensar cuidadosamente acerca de la decisión de someterse a esta cirugía.
Existen distintos tipos de procedimientos para la liposucción:
  • La liposucción tumescente (inyección de líquido) es el tipo más común de liposucción e implica inyectar una buena cantidad de solución medicada en las áreas a operarse antes de extraer la grasa (algunas veces se necesita inyectar un volumen hasta 3 veces mayor que el volumen de grasa a extraerse). El líquido es una mezcla de anestésico local (lidocaína), una droga que contrae los vasos sanguíneos (epinefrina) y una solución salina intravenosa. La lidocaína en la mezcla ayuda a entumecer el área durante y después de la operación y puede que sea la única anestesia que se necesite para el procedimiento. La epinefrina en la solución ayuda a reducir la pérdida de sangre, la cantidad de hematomas y el grado de hinchazón que acompañan a esta cirugía. La solución intravenosa ayuda a extraer la grasa con mayor facilidad y se la succiona junto con ella. Este tipo de liposucción por lo general toma más tiempo que otros tipos.
  • La técnica superhúmeda es parecida a la liposucción tumescente. La diferencia es que no se utiliza tanto líquido durante la cirugía, pues la inyección contiene una cantidad de líquido igual a la cantidad de grasa que se va a extraer. Esta técnica toma menos tiempo, pero a menudo se necesita sedar al paciente por vía intravenosa o suministrarle anestesia general.
  • La liposucción asistida por ultrasonido (LAU) es bastante nueva y se la viene utilizando en los EE.UU. desde 1996. En este tipo de procedimiento, se utilizan vibraciones ultrasónicas para licuar las células adiposas. Una vez que las células están licuadas, se pueden aspirar. Esta operación se puede realizar de dos formas distintas: externa (sobre la superficie de la piel con un emisor especial) o interna (bajo la superficie de la piel, con ayuda de una pequeña cánula caliente). Esta técnica puede ayudar a eliminar grasa de áreas densas y fibrosas del cuerpo, tales como la parte superior de la espalda o el tejido mamario agrandado en los hombres. Con frecuencia, se utiliza esta técnica en combinación con la técnica tumescente, en procedimientos secundarios o de seguimiento, o para una mayor precisión. Este procedimiento en general toma más tiempo que la técnica superhúmeda.
Para esta cirugía, se utiliza una máquina de liposucción e instrumentos especiales llamados cánulas. El equipo quirúrgico prepara primero el área a ser operada y administra ya sea anestesia general o local. A través de una pequeña incisión en la piel, se introduce un tubo de succión con un punta afilada dentro de los depósitos de grasa y se hace un barrido a través del área donde va a extraerse la grasa. La grasa desprendida se "aspira" a través de un tubo de succión. Una bomba de aspiración o una jeringa de gran tamaño proporcionan la acción de succión. Posiblemente se necesiten varias punciones en la piel para tratar áreas extensas. El cirujano puede abordar las áreas a ser tratadas desde varias direcciones diferentes con el fin de lograr la mejor silueta.
Después de extraer la grasa, se pueden introducir pequeños tubos de drenaje dentro de las áreas ya vacías para retirar la sangre y el líquido que se acumulan durante los primeros días después de la cirugía. Si usted ha perdido bastante sangre o líquido durante la operación, es posible que necesite una reposición de líquidos por vía intravenosa o, en raras ocasiones, una transfusión de sangre.

Por qué se realiza el procedimiento

Los siguientes son algunos de los usos para la liposucción:
  • Razones estéticas, incluyendo pliegues de grasa en la cintura (“llantas o michelines”), acumulaciones de grasa o una línea anormal en el mentón.
  • Mejorar la función sexual, al reducir los depósitos de grasa anormales ubicados en la cara interna de los muslos para así permitir el acceso más fácilmente a la vagina.
  • Moldeamiento del cuerpo para las personas molestas con las acumulaciones de grasa o irregularidades que no pueden eliminarse con la dieta y/o el ejercicio.
La liposucción generalmente no es apropiada en los siguientes casos:
  • Como sustituto para el ejercicio y la dieta o como cura para lo obesidad general. Sin embargo, se la puede emplear para remover la grasa de áreas aisladas en diferentes momentos.
  • Como tratamiento para la celulitis (la apariencia con hoyuelos y desigual de la piel en caderas, muslos y glúteos).
  • En ciertas áreas del cuerpo, como la grasa a los lados de las mamas, debido a que éstas son sitios comunes de cáncer.
Existen muchas alternativas en lugar de la liposucción, como la abdominoplastia, la extirpación de tumores grasos (lipomas), la cirugía de reducción de mamas (mamoplastia de reducción) o una combinación de métodos de cirugía plástica.

Riesgos

Se deben vigilar y controlar ciertas afecciones preexistentes antes de una liposucción, entre ellas:
  • Antecedentes de problemas cardíacos (ataque cardíaco).
  • Hipertensión arterial.
  • Diabetes.
  • Reacciones alérgicas a los medicamentos.
  • Problemas pulmonares (dificultad para respirar, bolsas de aire en el torrente sanguíneo).
  • Alergias (antibióticos, asma, preparación quirúrgica).
  • Tabaquismo, alcohol o drogadicción.
También hay riesgos asociados con la liposucción, como:
  • Shock (generalmente cuando no se repone suficiente líquido durante la cirugía).
  • Sobrecarga de líquidos (generalmente a raíz del procedimiento).
  • Infecciones (estreptococos, estafilococos).
  • Sangrado, coágulos sanguíneos.
  • Glóbulos pequeños de grasa en el torrente sanguíneo que bloquean el flujo de sangre a los tejidos (embolia de grasa).
  • Daño a los nervios, la piel, los tejidos u órganos, o quemaduras debido al calor o a los instrumentos utilizados para la liposucción.
  • Extracción desigual de grasa (asimetría).
  • Abolladuras en su piel o problemas de contorno.
  • Reacciones a los medicamentos o sobredosis por la lidocaína utilizada en el procedimiento.
  • Cicatrización o piel irregular, asimétrica o incluso "floja", especialmente en las personas de edad avanzada.
Por último, asegúrese de revisar y firmar cualquier autorización (legal) y formularios de permisos para fotografías.

Antes del procedimiento

Antes de la cirugía, usted tendrá una consulta inicial, que incluye una historia clínica, examen físico completo y una evaluación psicológica. Es posible que sea necesario llevar a alguien, como el cónyuge, durante la visita. Se puede necesitar una segunda consulta para darle tiempo a usted de pensar bien respecto a la cirugía.
Usted debe sentirse con confianza para hacer preguntas y sentirse satisfecho con las respuestas a dichas preguntas. Una persona bien informada es un mejor paciente. Usted debe comprender bien las preparaciones preoperatorias, el procedimiento de la liposucción y los cuidados posoperatorios. Entienda que la liposucción puede mejorar su apariencia y confianza en sí mismo, pero probablemente no le proporcionará un cuerpo ideal.
Antes del día de la operación, puede que sea necesario extraerle sangre y pedirle que lleve una muestra de orina, lo cual le permite al médico descartar complicaciones potenciales. Si a usted no lo van a hospitalizar, necesitará que alguien lo transporte hasta la casa después de la cirugía.

Después del procedimiento

Después de la cirugía, se aplican vendajes y fajas de compresión para mantener la presión sobre el área y detener cualquier sangrado, al igual que para ayudar a conservar la forma. Por lo general, los vendajes se dejan en su sitio por lo menos 2 semanas y se necesitará compresión durante varias semanas. De vez en cuando, el médico puede llamar para verificar su estado de salud y vigilar el proceso de cicatrización. Se requerirá una visita nueva al cirujano. Algunas veces, las personas aumentan de peso después de la liposucción, lo cual se debe al incremento de líquido a raíz de la cirugía.
Es posible que la liposucción no requiera hospitalización, dependiendo de la localización y magnitud de la cirugía. La liposucción se puede llevar a cabo en un consultorio médico, en un centro quirúrgico como paciente ambulatorio o en un hospital. Por motivos de costo y conveniencia, la liposucción de volúmenes más pequeños se realiza por lo general en forma ambulatoria. Si se va a extraer un gran volumen de grasa o si se van a llevar a cabo otros procedimientos simultáneos, usted tal vez deba permanecer en el hospital.
La mayoría de los pacientes informados quedan satisfechos con los resultados estéticos de su cirugía. Estos pacientes comprenden que existen límites en cuanto a lo que la liposucción puede lograr.

Pronóstico

El área operada puede aparecer más grande que antes de la cirugía debido a la hinchazón. Usted debe usar una media, faja o vendaje elástico ceñido y apretado sobre el área tratada con el fin de reducir la hinchazón y el sangrado, y ayudar a encoger la piel para que se ajuste al nuevo contorno. Estas prendas se deben llevar puestas por el tiempo que el cirujano le haya dicho.
Usted probablemente tendrá hinchazón, hematomas, entumecimiento y dolor, pero esto se puede manejar con medicamentos. Los puntos de sutura se retiran en 5 a 10 días y se pueden prescribir antibióticos para prevenir la infección.
Usted puede experimentar sensaciones como entumecimiento u hormigueo, al igual que dolor, durante semanas después de la cirugía. Camine lo más pronto posible después de la cirugía para ayudar a prevenir la formación de coágulos sanguíneos en las piernas. Evite el ejercicio más fuerte aproximadamente durante un mes después de la operación.
Usted empezará a sentirse mejor después de más o menos una o dos semanas posteriores a la cirugía de liposucción y puede regresar al trabajo al cabo de unos pocos días después de la intervención. La hinchazón y los hematomas por lo general desaparecen al cabo de tres semanas; sin embargo, aún puede tener algo de hinchazón algunos meses después.
El médico vigilará su progreso a través de consultas de control. Si tiene alguna pregunta o problema entre las visitas al consultorio, llame al médico. Su nueva forma corporal empezará a notarse en el primer par de semanas; sin embargo, la mejoría no se hará más visible hasta aproximadamente 4 a 6 semanas después de la cirugía. Usted puede ayudar a mantener la nueva forma, haciendo ejercicio regularmente y consumiendo una alimentación saludable.

Nombres alternativos

Extracción de grasa por succión

Referencias

Burns JL, Blackwell SJ. Plastic sursgery. In: Townsend CM, Beauchamp RD, Evers BM, Mattox KL, eds.Sabiston Textbook of Surgery. 18th ed. Philadelphia, Pa: Saunders Elsevier; 2008: chap 73.
Kucera IJ, Lambert TJ, Klein JA, et al. Liposuction: contemporary issues for the anesthesiologist. J Clin Anesth. 2006;18(5).
Pelosi MA, Pelosi MA. Liposuction. Obstetrics and gynecology clinics of North America. December 1, 2010; vol. 37: pp 507-519.

Actualizado: 6/16/2011

Versión en inglés revisada por: David A. Lickstein, MD, FACS, specializing in cosmetic and reconstructive plastic surgery, Palm Beach Gardens, FL. Review provided by VeriMed Healthcare Network. Also reviewed by David Zieve, MD, MHA, Medical Director, A.D.A.M., Inc.
Traducción y localización realizada por: DrTango, Inc.